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domingo, 13 de septiembre de 2020

LA CIENCIA FICCIÓN EN LA HISTORIETA PERUANA, SEMANA DE LA HISTORIETA (VI)

DESPUÉS DEL FIN: LA HISTORIETA DE CIENCIA FICCIÓN EN EL PERÚ1
(Tomado de Revista Iberoamericana, Vol. LXXXIII, Núms. 259-260, Abril-Septiembre 2017)

Por Elton Honores - Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Si bien los estudios académicos sobre la ciencia ficción en el Perú son casi nulos, mucho más marginal es el estudio de la historieta de ciencia ficción.2 El principal referente es Supercholo, apoyado sobre la base del poder simbólico del diario El Comercio de Lima, y su periodicidad, que la convirtieron en la historieta peruana más longeva, que atravesó por tres periodos: 1957-1966, 1985-1989 y 1995-1998, que suman cerca de dieciséis años de esta historieta semanal. El otro gran paradigma es la revista Avanzada (1953-1968), revista mensual que llegó a editar ciento noventa números y que incluyó varias series de ciencia ficción. A diferencia de El comercio, que puede ser consultada en diversas bibliotecas de Lima, ello no ocurre con Avanzada y con casi todas las otras revistas en papel, ya que mucho de ese material se consideró deleznable, y el Estado, desde la Biblioteca Nacional del Perú no impulsó la creación de una colección de historietas, sino todo lo contrario (durante el Gobierno Militar, se consideraba esta producción como alienante y se evitó su acopio) e incluso el coleccionismo es aún una actividad relativamente reciente y hermética. Es por ello que la principal dificultad es acceder a estas fuentes.
Supercholo de Honigmann

1 Esta investigación corresponde al capítulo cuatro de mi tesis doctoral “La ciencia ficción en el Perú”, en proceso de sustentación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

2 Para delimitar el corpus definimos como ciencia ficción, aquellos relatos, narraciones en donde hay una proyección del futuro, una representación del mundo futuro en distintos niveles (socioeconómico, ético, político, científico). Los elementos básicos son: a) la inestabilidad cronológica (es decir, el uso estético del tiempo que cuestiona nuestro presente, representado popularmente en el viaje al futuro, pero también en el viaje al pasado, al mundo primitivo); b) la representación de la alteridad social y el encuentro con lo otro (universos paralelos, otros mundos, presencia de seres extraterrestres o alienígenas); c) la presencia de la ciencia como un posible elemento articulador del relato, que permite verificar un desarrollo tecnológico aplicado a la vida humana cotidiana. Estos tres elementos están implícitos en muchos relatos de ciencia ficción, pero la inestabilidad cronológica y el elemento científico son persistentes. En cuanto al mundo representado, no se trata de relatos de lo maravilloso –como sostiene Todorov–, sino que parten de un marco contextual realista, es decir, de nuestro propio mundo, con nuestras leyes naturales, reglas y regularidades.

Será en los años cincuenta cuando empiece a aparecer de manera más consistente y con mayor regularidad una historieta de ciencia ficción en Avanzada.3 Esta década es considerada como la Edad de Oro de la historieta peruana,4 la ciencia ficción irrumpe en la cultura popular y se consolida tardíamente en la narrativa en los años setenta.5 María Regina Saraiva Mendes en El papel educativo de los comics infantiles (1991) señala algo importante: “La recesión y la depresión de la economía norteamericana generaron un ciclo de ciencia-ficción (Buck Rogers, Flash Gordon, etc.). Los héroes publicados entre 1929 y 1945 nos muestran que ellos desempeñaron un papel compensador en las crisis por las cuales pasaba el país” (40). Es decir, la angustia y el miedo colectivo encuentran su válvula de escape en el ideal del superhéroe que los representa simbólicamente y encarna así, los deseos colectivos, en épocas de crisis. Como agrega James Kakalios en La física de los superhéroes: “La creación de un superhéroe es un modo de vincular la ansiedad cultural del momento” (28). Entonces ¿Fueron los años cincuenta y setenta períodos de crisis y de ahí la necesidad de construir héroes masivos que lucharan simbólicamente contra los regímenes militares (Odría, Velasco, Morales Bermúdez), ¿son estos, instrumentos para deslizar críticas al sistema social?

A pesar de la clara distinción que realiza María Regina Saraiva Mendes (28-29) entre el comic tradicional, caracterizado por mantener un código ideológico conservador, visión de mundo y sistema de valores dominantes; y el comic crítico que expresa una perspectiva aguda hacia distintos aspectos de la sociedad (como el comic en Cuba o la producida en Nicaragua sandinista), consideramos que si bien en términos generales estas historietas se insertan dentro del comic tradicional, también refractan de manera soterrada ciertas tensiones, específicamente frente al orden político; el contexto sociohistórico mundial, como la Guerra Fría; además de transmitir valores, ideología, deseos y miedos de la sociedad.

 3 El antecedente más antiguo de la historieta de ciencia ficción peruana sería “Viaje subterráneo” de Eduardo Calvo, publicado en la revista Palomilla (1940-1942), otra publicación mítica e inhallable. La referencia la da Carla Sagástegui, y se trataría de una historia que toma como modelo Viaje al centro de la tierra de Verne.

4 El 12 de septiembre de 1952, el diario Última Hora reemplazó las historietas extranjeras por producciones peruanas, surgiendo tiras como Boquellanta de Hernán Bartra, Juan Santos de Rubén Osorio, Sampietri de Julio Fairlie y Serrucho de David Málaga.

5 El escritor Daniel Salvo denomina como “Edad de Oro” de la ciencia ficción peruana al período que coincidiría con el Gobierno Militar (1968-1980), que incluye principalmente la obra narrativa de José B. Adolph, Juan Rivera Saavedra y José Estremadoyro. Evidentemente, esta es una posición que obvia por desconocimiento la producción historietística de los años cincuenta o en su defecto, considera implícitamente que sólo la ciencia ficción es prestigiosa si llega a adquirir una forma literaria, lo cual sería un error. Observamos entonces que este periodo (1968-1980) es más bien un periodo de consolidación de estas mismas formas, un segundo momento, respecto de esta eclosión y asimilación de la ciencia ficción que se da en los años cincuenta a través de la cultura de masas.

  1. Juan Rubén Osorio Blanco y la historieta de ciencia ficción

Juan Rubén Osorio Blanco (Jauja, 1931) es el autor de historietas más importante del Perú junto con Hernán Bartra (Iquitos, 1932), no sólo por la creación de personajes que perviven en el imaginario popular sino además por su amplia trayectoria en el medio, además de su labor en los Estudios “Osito-Monky”, de donde salieron muchos de los dibujantes posteriores. Ambos fueron también los directores artísticos la mítica revista de historietas Avanzada (1953-1968), dirigida por el sacerdote Ricardo Durand Flores (1917-2004), que se vio interrumpida en sus 190 números por el golpe militar del 68.

Juan Rubén Osorio Blanco
La importancia de Osorio se debe a su trabajo con los géneros de masas, en especial, con la ciencia ficción. Su primer trabajo fue “Los invasores electrónicos”, publicado en tres entregas en la revista Canillita (1950) dirigida por Carlos Roose (Trujillo, 1929) conocido como Crose.6 Ya en esta entrega inicial, aparece el tópico de la “invasión” que será reiterativo en sus trabajos posteriores de historieta seria. Uno de sus trabajos emblemáticos es La cadena de oro (1952-1956), historieta peruana publicada en el diario Última Hora desde el 12 de septiembre de 1952, junto a otras tiras locales que desplazaron a las historietas extranjeras. La cadena de oro estaba ambientada en un espacio de la sierra y el personaje principal, Juan Santos, poseía los rasgos del hombre andino, (vestía con poncho y chullo), cuya única arma -además de su fuerza física telúrica- era justamente su cadena de oro, con la que combatía a los criminales. Muchas de sus series en La cadena de oro utilizaban con frecuencia el terror, el horror, el policial, con las naturales dosis de misterio y suspenso de estos géneros de masas, pero siempre desde un registro realista, verosímil. El terror era provocado por agentes humanos, nunca sobrenaturales.

La periodicidad era diaria (de lunes a sábado), aunque la serie se descontinuaba, ya sea porque el diario no salía un día en particular o simplemente la tira tardaba en reaparecer. La importancia de Juan Santos radica en ser el primer superhéroe peruano; además de servir de modelo al Supercholo de Víctor Honigman (1921-1994) “Diodoros Kronos”, seudónimo de Francisco Miro Quesada (1918) durante 1957-1966 en El Comercio. Pero si Supercholo era presentado con rasgos psicológicos ingenuos, físicamente caricaturizado, con valores positivos (inocencia, bondad, justicia) y se caracterizaba por ser un personaje más humorístico (sobre todo en sus primeras entregas), Juan Santos era un héroe más serio, analítico, quien no sólo aprovecha su fuerza sino también su intelecto en la investigación.7 De más está decir que La cadena de oro era una historieta seria de aventuras.

 6 Sobre el particular, Osorio señala que: “Se trataba de una civilización que vivía en un electrón, que era parte de un átomo. Y ese universo estaba metido dentro de una piedra. Cuando los habitantes de ese planeta, de ese átomo, inventaron un aparato para hacer crecer al tamaño que ellos quisieran, construyeron un cohete y salieron del átomo, de la piedra –porque la piedra está compuesto de átomos– salieron y comenzaron a agrandarse hasta el tamaño normal de los habitantes de la tierra y quisieron trasladar toda su raza a la tierra… Los mandatarios de acá de la tierra quisieron destruirlos a ellos y como tenían una ciencia muy avanzada cubrieron con una capa especial la nave donde vinieron ellos y ningún proyectil, ninguna bomba podía penetrar. Tuvieron que llegar a un acuerdo con los habitantes de la tierra y aceptaron que trasladen toda su civilización a la tierra (…)” (Honores, “Entrevista a Rubén Osorio”).

    1.1.Ciencia ficción en La cadena de oro (1954)

Si bien la historieta era netamente andina, en 1954 incursiona en la ciencia ficción, lo que deja en claro la gran popularidad que gozaba el género. Pero no lo hace abierta o directamente sino a través de un juego metatextual en que se observa el carácter ficcional de la tira de historieta y su relación con el autor real (Rubén Osorio), que se ve autorepresentado. Este juego, propio del posmodernismo, será común en la historieta de ciencia ficción peruana, pues aparece en Zarkhan y en algún episodio de Supercholo.

Juan Santos y su Cadena de Oro


En este episodio en particular, el narrador, en una voz en off, se dirige al lector y le informa de lo que le ocurrió. Esta primera tira no posee título como en aventuras anteriores, en donde se anunciaba previamente la nueva serie de Juan Santos, sino que directamente pasamos a la anécdota. Los primeros cuadros serán de intriga. Desde el ojo de la cerradura se observa al dibujante Rubén Osorio en su tablero de trabajo, en la segunda viñeta vemos aparecer a un extraño ser alienígena, anunciado ya en la primera viñeta mediante su extraña mano, en la última viñeta el alienígena dice: “¡Quédese quieto si no lo quiere pasar mal!”. Esta afirmación no es más que una amenaza que deja en suspenso a la tira y al lector, recurso frecuente teniendo en cuenta que la tira era diaria y al autor real debía “enganchar” al lector siempre con una nueva entrega de la serie. Pero, lo que parecía ser un ente alienígena no es otra cosa que un humano disfrazado. El dibujante se mostrará siempre escéptico desde el inicio a la posibilidad real de presencia alienígena, piensa que debe ser una broma. El supuesto alienígena no es sino un guionista que viene a ofrecer una historia impactante para La cadena de oro. El dibujante considera que ya se ha escrito demasiado sobre extraterrestres y platillos voladores, pero accede a escucharle. A partir de aquí, en la narración se irán intercalando el tiempo real del dibujante con el guionista y las secuencias imaginadas propuestas por el guionista, que dominarán este episodio. Podemos añadir que el género de ciencia ficción “invade” la tira de carácter andino. Sobre este punto bien podríamos especular que, así como los años cincuenta significaron una modernización de la narrativa peruana, que dejó atrás al indigenismo dominante de los años treinta y cuarenta, aquí la referencia a la ciencia ficción cumple igual función: no hay posibilidad de construir un personaje andino puro debido a los procesos de modernización, lo que implicaba a su vez, insertarlo en la cultura de masas, como también ocurre con Supercholo.

 7 Melvin Ledgard describe a Juan Santos como un personaje con “(…) psicología poco elaborada (y seguía) el molde de un superhéroe programado (…)” (13).

Pasando al relato enmarcado (lo que cuenta el guionista al dibujante Ruben Osorio), un brazo metálico de un platillo volador rapta a un hombre del ande, hecho que es observado por su propio hijo. Este dará aviso a las autoridades y a Juan Santos, quien va al lugar y verifica la presencia alienígena. Unas pinzas de metal descienden del platillo volador e intentan capturar a Juan Santos, pero este logra partir en dos el brazo metálico gracias a su cadena de oro, tras lo cual, la nave desaparece. En el mismo lugar conoce a Alfredo Gutiérrez, miembro del Centro de Investigaciones Interplanetarias. Él está convencido de que se trata de extraterrestres y le informa Juan Santos que, según sus investigaciones, ellos tienen un plan prefijado para visitarnos. Según sus coordenadas, viajan a Tayamarca (ubicada en la provincia de Yauyos), para avistarlos nuevamente.

Efectivamente, avistan nuevamente a los ovnis. De una nave se abre una escotilla. En su deseo de capturar imágenes fotográficas el profesor Alfredo resbala. Al intentar evitar que sea visto por los invasores, Juan Santos es absorbido por una cortina de luz de la nave. Dentro de la nave, los extraterrestres se revelan a Juan Santos como provenientes de Marte. Afirman que visitan la tierra en un plan de investigación, pero luego confiesan que finalmente deben ocupar todo el planeta pues Marte está en extinción y amenaza a su raza. Justifican que su raza es superior a la humana y deben sobrevivir, por la tanto, nosotros estamos condenados a la extinción -el espacio territorial es la clave del problema, el objeto precioso de deseo, para los “desplazados” espaciales-. Allí también descubre que ellos usan los cuerpos humanos para comunicarse. Este elemento es similar al filme clásico de ciencia ficción La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, 1955) de Don Siegel (1912-1991). Ellos han raptado a otros humanos para obtener información sobre el planeta. Proponen a Juan Santos ser su aliado en la invasión, ya que han visto su poder con la cadena de oro, objeto que es retenido por los invasores. Así, retornan a la tierra y dejan a Juan Santos en la región de “Tayacacha”, cerca de Tacna. El profesor Alfredo viaja al lugar y se reencuentra con Juan Santos, quien le informa sobre los planes de invasión de los marcianos y la amenaza de exterminio de los humanos. Juan Santos pide al profesor Alfredo que viaje a Lima e informe al Ministerio de Guerra. Al enterarse de la traición de Santos, los extraterrestres deciden atacar.

Lo que viene a continuación es sólo el horror de la destrucción. Todos los habitantes de la comunidad aludida -en la que se encuentra el propio Juan Santos- son exterminados, mediante unos poderosos rayos que salen de las naves invasoras. El profesor Alfredo, Adriana (amiga de Santos) y el piloto al llegar al lugar encuentran muerto a Juan Santos.

Lo peor viene cuando ellos también son arrasados por los rayos invasores.

En las dos últimas tiras volvemos a la escena inicial del dibujante Rubén Osorio en su estudio y el aspirante a guionista. Este le informa que con la aparición del alienígena acaba esta historia. El dibujante cuestiona el final apocalíptico, pues con Juan Santos muerto, su amiga Adriana y la cadena de oro en manos alienígenas, “¿Qué aventura piensa que voy a ofrecer a los lectores?”, añade al dibujante. Nos encontramos acá con una clara conciencia del género de aventuras: el héroe no puede morir ni ser derrotado, porque simplemente acabaría con la historia. Por otro lado, al partir de esta premisa, todas las aventuras de Juan Santos se construyen como artificios, en el que lo que más importa no es develar al criminal o encontrar al culpable, sino el cómo se presenta o dilata la historia, qué recursos emplea el guionista para mantener en suspenso al lector. 

En la última tira se ironiza doblemente pues el dibujante Rubén Osorio –alter ego del autor real que tiene su mismo nombre– le señala al guionista que “(…) su argumento no está de acuerdo con la finalidad de esta tira y no podré aceptarlo. Quizá si escribe sobre otro tema de ambiente serrano pueda publicarlo”. Aquí se gráfica la línea estético-ideológica de la revista. La última frase del dibujante antes de dar el portazo es “Si lo publica lo demandaré…”, lo que constituye una paradoja, ya que no se llega a publicar como episodio en sí, sino como relato enmarcado. Esto nos lleva a pensar en ciertas tensiones entre la representación mimético-verosímil dominante y los códigos de la imaginación anticipatoria (la ciencia ficción) que empieza a interferir e “invadir” el discurso realista, es decir, la ciencia ficción es posible siempre que se produzca un retorno a la realidad, su carácter o naturaleza no es evasiva.

 2. NOVAC DE JORGE BERNUY

Admirador de Alex Raymond (1909-1956) y Al Williamson (1931-2010),8 Jorge Bernuy Supo (Lima, 1948-México, 2000) es otro de los dibujantes peruanos que desarrolló su carrera desde los años setenta, para luego emigrar como muchos otros a México. Recordado por Yahuar, el guerrero, para el suplemento El tío Carlitos de la revista X, en 1976, o las ilustraciones para la revista esotérica y de ciencia ficción peruana Lo insólito (1977-1980) que llegó a editar cincuenta números, Bernuy tuvo una importante labor en los medios publicitarios y periodísticos.9 En la revista 7 Días del Perú y del Mundo, Bernuy “(…) ilustraba varios reportajes policiales, de ciencia ficción, dramáticos, y la enciclopedia infantil ‘Cococraneo’ (…)” (Franco).10 A fines de los setenta viaja a México para mejorar su situación económica y se hace cargo de la serie Tarzán (1979-1982) de la editorial mexicana Novaro y colabora en otras publicaciones del medio hasta su muerte. 

Jorge Bernuy Supo

8 Consúltese Lambiek Comiclopedia. En: <http://www.lambiek.net/artists/b/bernuy_jorge.htm>

9 Martín Isla señala: “(…) Desde muy joven colabora como ayudante en algunos medios, pero fue bajo la batuta del dibujante Ricardo Villamonte, reconocido ilustrador de Expreso por esos años, con quien se inicia profesionalmente en ‘Protzel Publicidad’, una prestigiosa agencia limeña a inicios de los 70 en donde aprende a bocetar, diagramar e ilustrar, así como también los conocimientos básicos para las artes publicitarias. Debido a la trascendencia de su arte es convocado para ilustrar el suplemento educativo ABC del diario Última Hora de Lima. En 1973 crea un personaje llamado Novac para el diario La Prensa y simultáneamente se convierte en el principal ilustrador de su Suplemento dominical. También ilustra una gran variedad de artículos para las revistas Siete Días e Imagen. Es contratado para dibujar algunas historietas de la revista de ciencia ficción y fantasía Lo Insólito. Más adelante es convocado por Carlos Sánchez Luna Victoria para hacer historietas cortas para el suplemento El tío Carlitos de la revista política X (1976). En su afán de impulsar la historieta peruana se une a otros jóvenes dibujantes como Roberto Castro, Jorge Irey, Dionisio y Antonio Torres, Luis Salinas, entre otros y publican Fantazine, un cómic de relatos de terror y misterio que a pesar de su impecable edición sólo duró dos números debido a la coyuntura política de esos años” (Isla Rocha).

10 Consúltese: Fernando Franco, “Los dibujantes peruanos en la revista 7 Días del Perú y del Mundo. En:

<http://blogs.peru21.pe/comics21/2012/10/los-dibujantes-peruanos-en-la.html>.

Novac se publicó entre 1973 y 1974 en el suplemento de historietas del diario limeño La prensa. Sobre esta, Melvin Ledgard sentencia que era “(…) una historieta de ciencia ficción de tan poca originalidad como la idea de enfundar a un héroe del futuro en una malla ceñida a su anatomía” (52). La descripción es superficial y negativa, pues en un medio en el que la historieta de ciencia ficción es marginal, e incluso el soporte periodístico fue lo más cercano a una industria editorial historietística, un juicio así niega su valor a esta producción y la condena al olvido inmediato. Más aún porque o se sigue pensando en el modelo norteamericano de comics (Superman, Batman, Spiderman) como superior o se considera que la historieta peruana –al igual que la tradición literaria peruana– tiene una clave realista dominante y que por lo tanto es relevante aquella que utiliza una representación mimético-verosímil. Si bien no encontraremos en Novac alusiones directas al Perú, como todo objeto artístico refracta tensiones reales de la sociedad y transmite valores aceptados socialmente, al igual que una ideología: no están construidos en el aire ni se sostienen en la pura fantasía.

Las primeras imágenes de Novac presentan al personaje enfundado en mallas. Las referencias visuales son Flash Gordon, Conan, el bárbaro e incluso Tarzán. Una nave surca el espacio. La misión de Novac es la de explorar nuevos planetas para aumentar el archivo espacial, es decir, hay una pretensión enciclopédica y racionalista. El planeta al que llega el héroe contiene elementos radioactivos como consecuencia de una guerra atómica. Esta situación refracta la posibilidad real de destrucción del planeta tierra, recoge el miedo y ansiedad social luego de la posguerra. Indirectamente se desliza la idea que, así como este planeta llegó a su fin mediante la autodestrucción, otros también pueden tener el mismo fin. Entonces, la destrucción del planeta sirve de espejo para el propio mundo de Novac, quien recuerda que sólo tras la destrucción de su planeta inicia su carrera como custodio espacial.

Ilustración de Jorge Bernuy (1975)

El mundo al que llega Novac tiene animales prehistóricos semejantes al de los terrícolas, son, por lo tanto, exodinosaurios. El progreso de toda civilización humana y alienígena parece concentrarse en dos grandes momentos: lo bárbaro y salvaje del mundo primitivo, y lo moderno y tecnológico de la civilización. Si bien la autodestrucción es implícita, hay una continuidad cíclica que amenaza a la especie. De otro lado, estos mundos futuros proyectados como fantasías prehistóricas, no hay progreso propiamente sino un retorno al pasado, lo que genera una amenaza. Es decir, no se produce el encuentro con civilizaciones superiores, sino que estas se encuentran ya en un estado pos-apocalíptico con el consiguiente retorno a las formas humanas primitivas conocidas.

En ese planeta hay una mujer joven y bella en peligro, amenazada por un monstruo. Novac logra destruirlo y rescatar a la mujer. Para mimetizarse con esa realidad se confecciona un traje acorde con ese estado primitivo. En ese otro mundo la ciencia y la tecnología se enfrentan también a las pasiones naturales como el amor. Ella, Dazia, tras recuperar la conciencia le informa que fue echada al Valle de los monstruos por Sarrio (que fonéticamente remite a “Saurio”, reptiles extintos) el tirano del planeta, quien ejerce su poder y dominio sobre los pueblos pacíficos. Sarrio, sádico y asesino de gran poder hipnótico, es el mal supremo al que se enfrentará Novac (que remite a “Nova”, estrella pequeña y brillante producto de una explosión) configurado como el héroe salvador no sólo de Dazia sino también de la comunidad y del planeta. Dazia será el objeto de deseo tanto de Novac como de Sarrio.

Uno de los esbirros de Sarrio, de nombre Nekar (juego de sílabas invertidas: karne) se enfrenta a Novac. En la lucha se pone de relieve la fuerza física, y Dazia es un sujeto pasivo que observa las hazañas del héroe. Es una representación estereotípica de la mujer. Incluso, luego de ser salvada por segunda vez, su amor por él crece, lo que la motiva a besarle. Mientras retornan a la comunidad de Orm en busca de Zileb, padre de Dazia, las imágenes de la naturaleza promueven estos afectos y pasiones. Ya en la comunidad, Novac es informado de Sarrio, el Hijo del Mal. Se desprende que el mal es genético, pero en ese futuro el mal puede corregirse mediante la medicina. Sarrio posee un poder hipnótico que permite dominar y subyugar. Para combatir ese poder Novac trae de su nave el Rememorizador (REM-10) una pistola-aparato cuyo rayo permite volver a la realidad a aquellos que no tienen conciencia de sus actos o están dominados por Sarrio. Se trata de una limpieza ideológica, que permite el control del sujeto. Así, Novac va limpiando mentalmente uno a uno del poder de Sarrio. Al verse disminuido en número pretende dominar a Novac, mientras en una experiencia psicodélica Novac transita mentalmente por diferentes tiempos y lucha por la autoconciencia. Sólo Dazia logrará salvar a Novac al golpear a Sarrio, antes de que aquel pierda el sentido, agotado por la lucha mental. Vuelto en sí, Novac lleva a Sarrio hasta su nave espacial y ahí, en medio de la sorpresa de Sarrio por la visión de los comandos de la nave, es decir, de la tecnología, es sometido en el quirófano espacial, mientras una luz roja va anulando las células causantes del mal. Finalmente logra limpiarlo de los genes que promueven acciones negativas y retorna con él al planeta (situación similar a La naranja mecánica de Kubrick). Tras el reencuentro con Dazia, Novac recibe el llamado de la nave para otra misión, por lo que se despide de Dazia y se va transmaterializándose hacia la nave (teletransportándose hacia la nave desde la superficie del planeta). Ya en la nave, le informan el pedido de auxilio del planeta Xelton de la galaxia A7. Mientras Novac se prepara en una cámara de hibernación para el largo viaje, va recordando a Dazia, mientras una voz en off se pregunta por lo que le depara el futuro al héroe en este nuevo planeta. Con esta entrega se cierra la primera serie de Novac, ya que luego de algunas entregas más, la serie se verá interrumpida lo que coincidirá semanas después con la desaparición del suplemento.

Castro, Kato y Bernuy, recién llegados a México (1979)

Si bien Novac está ubicado en un mundo primitivo, contextualmente pertenece a una serie de superhéroes maduros de ciencia ficción. A nivel psicológico tiene mayor complejidad, por ejemplo en la vacilación entre el deber militar y el amor por Dazia.

Sarrio encarna la ambición por el poder para gobernar, su poder mental natural se enfrenta a la ciencia. En ese enfrentamiento es vencido. Un subtexto sería que Novac al configurarse como salvador, y liberador, encarna la figura de los EE.UU. (así ha sido su rol al entrometerse históricamente en conflictos políticos ajenos, bajo el lema de la defensa de la libertad y democracia), pero, de otro lado, no tiene como objetivo dominarlos bajo otras formas, sino que Novac busca una homogenización, que todos sean iguales, acaso se trata entonces de una pretensión totalmente utópica, pero es una alternativa imaginaria.

 3. ZARKHAN DE ROBERTO CASTRO

Zarkhan11 fue dibujada por Roberto Castro (Lima, 1955), actualmente radicado en México. Apareció entre el 7 de marzo y 26 de julio de 1978 en el diario Correo de Lima, en entregas discontinuas, de lunes a sábado12. Las influencias de Castro son diversas, dado su contacto con el mundo académico y con la cultura de masas:

 (…) los comics editados por La prensa y Novaro tales como Titanes Planetarios, Mi gran aventura, Cuatro fantásticos, Spiderman, Batman, Superman, seguí mucho la obra de Neal Adams, Alex Raymond, Milton Cannif (…)mis influencias dentro de la pintura más fuertes siempre serán, Velásquez, Rembrandt, Mariano Fortuny, Dalí y en especial Rubens (…) (Honores, “Entrevista a Roberto Castro”)

En 1975 Castro fundó la revista Fantazine (revista de humor satírico) y luego otra publicación Los inmortales, en 1977 junto a Dionisio Torres, Antonio Torres, José Caycho y Jorge Monterrey (La Oroya, 1948), con una historia titulada Zor de los Dinosaurios. En esos años fue colaborador de las revistas limeñas Gente, Suácate, Correo y El periodiquito, dirigida esta última por Luis Felipe Angell (1926-2004), en los que Castro dibujaba “caricaturas políticas contra el régimen militar de mi país”. En los ochenta desarrollará una carrera en México, ilustrando publicaciones como Novelas Inmortales, Artes marciales y posteriormente Star Trek para la DC Comics y Conan de Marvel, las dos editoriales norteamericanas más importantes, poderosas e influyentes del comic. 

Zarkhan de Castro

La primera imagen de Zarkhan es la de una nave absorbida por el sol. Ante la inminente destrucción, el capitán ordena que su esposa sea evacuada en el módulo de emergencia. Sin embargo, ella se sacrifica para que su hijo Zarkhan, sea salvado, lo que tiene notables similitudes con el origen de Superman. Curiosamente Zarkhan lleva un traje espacial con las iniciales “F.A.P.”, lo cual denotaría la procedencia de esta tripulación (Fuerza Aérea del Perú) cuyas acciones transcurren en el futuro. El padre agrega que la computadora lo llevará a Delfos, descrito como “un planeta muy similar al nuestro” (29 marzo). Esta segunda mención es importante por cuanto mucha producción de este género, para evitar la censura, tuvo que ubicar sus historias en espacios y tiempos indeterminados, pero que hacían alusión a una realidad sociohistórica concreta, vista desde códigos y formas de la ciencia ficción.

 11 Sobre el origen de Zarkhan, el autor lo recuerda así: “(…) estaba trabajando en el diario Correo y Carlos Roose, Cayo Pinto y yo propusimos crear una página que llevara tiras cómicas, Crose de hecho tenía una gran trayectoria y contaba con muchísimos personajes creados por él, Cayo Pinto igual, por lo que yo tenía que conseguir crear uno rápidamente; lo primero que se me ocurrió por sugerencia de Crose, fue de un personaje con las características de Tarzán, bueno, dije ya hay muy malas imitaciones de Tarzán en las historietas y yo vendría a engrosar esas filas, aunque me gustó el sonido de Tarzán y se me ocurrió juntar dos nombres de emperadores … el ZAR y el KHAN y así quedó el nombre compuesto, también pensé en un niño, hijo de una larga dinastía de sabios gobernantes quien su planeta es aniquilado por una horda invasora, la única opción de ellos es escapar del planeta a bordo de una nave imperial en cuyo interior se encuentran las más prominentes mentes del planeta, la nave es atacada y se defiende, con mucho esfuerzo logra derrotar a sus agresores no sin quedar seriamente dañada y sin posibilidades de escape, la única esperanza del planeta radica ahora el inocente niño que juega dentro de la nave con su robot nodriza Bugui … es Zarkhan. El collar que lleva al cuello contiene todos los conocimientos del planeta y la posibilidad de reconstruirlo (increíble que se me ocurriera esto, en el setenta y ocho se desconocían los microchips y los usb) se alista la única nave de escape que queda para lanzar a Zarkhan en trayectoria a un cercano planeta, pero la nave ya carece de energía suficiente para lograr el viaje, la única oportunidad es la de activar el mecanismo de auto destrucción de la nave nodriza y así lograr el impulso inicial que lleve el pequeño modulo hacia el planeta el costo es la vida de la tripulación, una tremenda explosión sacude la paz del espacio y la pequeña nave es impulsada al vacío por la fuerza de la explosión rumbo al planeta donde se encontrará con su destino” (Honores, “Entrevista a Roberto Castro”).

Roberto castro

12 El autor recuerda así sus inicios: “(…) entré a estudiar diseño publicitario y artes plásticas en la Escuela de Arte ‘Adelina Concha’ iba allí como alumno libre pues no llegaba a la edad para el ingreso oficial, combinaba esto con los estudios de colegio y de idiomas casi todas las noches, al cumplir los 17 gané un concurso para la plaza de dibujante en el diario peruano Última Hora ilustrando una tira diaria de la novela del autor peruano López Albújar titulada Matalaché (luego retomé) clases en la Escuela Nacional Superior [Autónoma] de Bellas Artes, y (me encerré) allí 6 añitos estudiando todo en lo que nunca iba a trabajar los compañeros puristas del arte me miraban como un sacrílego de las artes (…)”. Consúltese: “Roberto Castro. Entrevista”. En: <http://club-batman.es.tl/ENTREVISTADOS.htm>.

El módulo cae en un “primitivo planeta selvático” (31 marzo) y tanto Bugui (el robot niñero) como Zarkhan se ven en peligro por la aparición de una bestia gigante con forma de serpiente (boa). Para James Hall la serpiente es “símbolo del mal y sinónimo bíblico de Satanás” (221), por lo que este planeta se construiría como una especie de “infierno”. Oportunamente irrumpe en la escena Gurlak, personaje que, a pesar de su inteligencia primitiva, logra vencer a la “ferocidad salvaje” (4 abril) al arrancarle el cuerno a la serpiente, que le daba poder al ofidio. Tras este hecho queda establecida la amistad entre el niño, la bestia y la computadora, asumidos como tres posibles estadios de la evolución.

Veinte años después, Zarkhan es ya adulto e ignora lo que el destino le depara, lo cual reafirma ideológicamente un universo regido por los dioses y no por el hombre en sí y sus propias acciones. El villano Gorgo y su ayudante Igor, observan desde su castillo a los personajes y determinan que son los ideales para ser parte de “juego” mortal. La imagen del castillo, además de cierta reminiscencia gótica simboliza el poder arcaico y conservador, encarnado en Gorgo. Zarkhan intuye el peligro, pero no lo puede determinar con exactitud, al igual que Bugui, quien no capta nada. Por un error, los tres son teletransportados al mundo de Gorgo, quien les anuncia que deben pasar por tres pruebas.

Tira del personaje de Roberto Castro

La primera prueba mide destreza mental con Senzor, maestro de ajedrez cósmico (13 abril), Bugui se las ingenia para desconcentrar a Senzor a partir de jugadas ilógicas, lo que permitirá finalmente vencer. Ante la pregunta de Gurlak sobre el porqué de la existencia de seres malvados, Zarkhan responde “Es la ley del eterno dualismo entre el bien y el mal” (21 de abril). En el comic ambas fuerzas operan y se manifiestan de modo claro a partir de oposiciones: los malvados tienen rasgos monstruosos y son encarnaciones del mal, mientras que el héroe coincide con el estereotipo del héroe clásico norteamericano: rubio, de gran fuerza y musculatura física, y valores positivos, que recuerdan al Flash Gordon dibujado por Alex Raymond y Al Williamson y que influenciaron a una serie de dibujantes peruanos, como Castro, Monterrey o Jorge Bernuy. Pero volviendo al relato, Gorgo los obliga a participar de la segunda prueba: luchar contra dos bestias: un grifo y una masa informe. Zarkhan responde “Le enseñaremos a este dictador lo que es la libertad”. Además de erigirse la libertad como un valor importante dentro de la secuencia narrada, consideramos que es también una sutil alusión al ambiente opresivo y de control del gobierno militar, que se ve refractado en la cita. Mientras tanto en otro espacio Gorgo e Igor discuten sobre la necesidad de esclavizar a la raza nativa del planeta para mantener la extracción del precioso metal radioactivo y así mantener el dominio sobre otros planetas. Zarkhan logra vencer al grifo y ayuda a Gurlak con el monstruo informe. Los personajes logran escapar tras un descuido de Igor, quien corta la barrera magnética. Los personajes llegan donde la raza de los caricatos, seres de apariencia infantil a quienes pretende esclavizar Gorgo. Ellos los llevan hasta la presencia de su reina Selen. Zarkhan al verla quedará enamorado. Los caricatos y Selen habitan en una ciudad subterránea.

Gorgo, enfurecido lanzará a sus temibles dlaculaz, seres de formas vampíricas, para que los atrapen. Frente al inminente ataque, Zarkhan asume el liderazgo para enfrentarse a las fuerzas del mal. Tras un alud, Zarkhan cree haber vencido a los temibles dlaculaz. Sin embargo, estos renacen de entre los escombros. El pueblo selenita celebra esta victoria ilusoria, mientras el amor entre Zarkhan y la reina Selen crece. Estos son atrapados por los dlaculaz. Gurlak y Bugui salen en su búsqueda. Ellos encuentran a Zarkhan atado a un árbol a merced de los temibles seres denominados como “gilas”, especie de plantas carnívoras que salen luego del atardecer. Bugui señala: “Odio la violencia, pero (esta situación) necesita de ella” (5 julio). Gurlak y Bugui logran rescatar a Zarkhan. En otro espacio Gorgo intenta convencer a Selen de que la unión entre ambos sería mejor para tener el poder absoluto. En esa entrega, Roberto Castro introduce un mensaje personal en clave: para “V” (9 julio).

(Zarkhan se enfrenta a los dlaculaz)

Zarkhan recibe el apoyo de los caricatos en su lucha contra Gorgo. Su sirviente Igor, tras su vacilación constante sobre los actos condenables de Gorgo decide ir en busca de ayuda. Va en busca de Asgarot, quién según la demonología, es el gran duque del infierno. Asgarot le ofrece su ayuda porque ve en él un atisbo de verdad. En otro espacio y ante la negativa de Selen de aceptar la unión, ella está a punto de ser arrojada contra seres esclavizados, que en palabras de Gorgo “son los residuos deformados de lo que fue un pueblo como el tuyo… gracias a las guerras esta gente se volvió completamente loca” (19 julio). Se trata de seres caníbales. Frente a la proximidad y el riesgo de ser convertida en víctima irrumpe Zarkhan, quien logra salvar a su amada. De otro lado Asgarot también aparece en escena, pero no logra apaciguar a su discípulo Gorgo. Asgarot le dice a Gorgo: “(…) te pido que te arrepientas ahora de esto porque cuando mi poder se desate será muy tarde aún para tu alma” (27 julio). Tras ello, fuerzas cósmicas van destruyendo el escenario de Gorgo, mientras Selen y Zarkhan tratan de ponerse a buen recaudo. En un momento una avalancha cae sobre Asgarot, pero Igor da su vida por salvar la de aquél. Gorgo, quien se encuentra huyendo, es finalmente capturado. A pesar del orden establecido en la ciudad selenita, llega la triste noticia: los cuerpos de Gurlak, Bugui y Zarkhan se desintegrarán para retornar a su planeta de origen de donde fueron sacados. Ello causa escenas de despedida dolorosa para Zarkhan y Selen.

Finalmente, los personajes retornan a Delfos.

Aquí concluye propiamente la historia de Zarkhan. Sin embargo, la condición del artista real se verá refractada en dos entregas más, pues a pesar de anunciarse otra fabulosa aventura en la serie, el propio Castro se dibuja a sí mismo. El artista se verá perseguido por sus acreedores a quienes toma por admiradores. Hay una coincidencia entre la carencia de ideas y el no pago, en un cartel se lee “(mes de) Julio ¿Cuándo pagan Zarkhan?”. El segundo cuadro destaca un letrero que dice “México o morir en el camino” (que anuncia la decisión real del artista de radicar en México, cuyo soporte editorial resultaba a todas luces más moderno que el peruano); en el tercer cuadro: “La austeridad es buena: consúmala (mentira)”, crítica sutil a la falsa economía del poder militar de turno, pues las expectativas sociales eran otras. Ante la pregunta sobre la relación entre Zarkhan y la dictadura de los setenta, el autor responde:

 Zarkhan y los años de dictadura militar tienen mucha relación pues nació dentro de un estado sin garantías ni derechos, fue a la par que trabajaba en revistas políticas y con críticas directas, una manera de mostrar el panorama social desde otro contexto más sencillo a través de una historia paralela, aunque el fin de la historieta no era en sí la de hacer crítica social no podía estar alejada de los sucesos de aquel tiempo y quería ejemplificarla con historias que contaran problemas que nunca dejarían de acontecer en una sociedad, hasta que se encuentre el sistema perfecto de gobierno, que es casi una utopía […] el poder en manos de un gobernante sin elección ni control del pueblo engendra monstruos y son peores estos […] de los que aparecen en los comics o películas. (Honores, “Entrevista a Roberto Castro”)

Llama poderosamente la atención la conciencia del autor sobre el marco social en el
que inscribe su obra, con lo cual, quedan comprobadas las interferencias e imbricaciones
entre la obra de arte y la época dominante.

 4. YUNGAY 70 DE JORGE MONTERREY

Yungay 70 fue dibujada por Jorge Monterrey (La Oroya, 1948). Se inició dibujando la historia de los huancas en Correo, sucursal de Huancayo en 1970. En los sesentas fue historietista del suplemento “Jaimito” de Correo; además de realizar adaptaciones de obras como 20,000 leguas de viaje submarino de Julio Verne (1828-1905) o “Ushanan Jampi”, de Enrique López Albújar (1872-1966), entro otros. Yungay 70,13 fue publicado en Correo en 1978, entre el 1 de mayo y el 24 de julio en entregas discontinuas, de lunes a sábado


Jorge Monterrey (Lima, 1972)

Yungay 70 es la historia de un hombre del planeta Tierra que desde el futuro viaja al pasado sin saberlo –al modo de El planeta de los simios–, pero con la intención de evitar un desastre, a diferencia de comic clásicos (como Flash Gordon o Buck Rogers) en donde seres humanos viajan a planetas nuevos. Yungay 70 tiene como punto de partida el trágico suceso acaecido en 1970: el terremoto en Huaraz. El desprendimiento del Huascarán sepultó a toda una comunidad del pueblo andino. El narrador destaca el carácter épico del pueblo peruano que se sobrepuso a tal acontecimiento, a su vez, opondrá claramente la fuerza de la naturaleza frente al hombre y su ciencia que intenta controlarla.

13 En 1976 Monterrey afirmaba en una entrevista local que “Resultaría […] absurdo crear historias que fueran calco o copia de las que han sido prohibidas por alienantes. No sería lógico dar vida, por ejemplo, a un Batman peruano porque ello significaría justamente recorrer el camino que queremos evitar” (7). Respecto a la pregunta sobre de dónde sacar a los personajes, agregaba que de “[…] nuestra historia, nuestro folklore, nuestras leyendas [que] constituyen una fuente de inspiración inagotable, hoy desaprovechada […] Lancémonos a animar personajes que respondan a nuestra idiosincrasia y a nuestro sentir” (7). Yungay 70 es fruto de esa posición estético-ideológica.

Un grupo de pacifistas extraterrestres comandados por Sor-el, llegan desde su lejano planeta a la tierra, con un propósito meramente científico: evitar el desastre de Yungay, provocado por las pruebas nucleares en el Atolón de Mururoa, en las costas del Océano Pacífico, que debilitan ciertas fallas geográficas. Los tripulantes de la nave comentan dos de los vicios humanos: su carácter bélico y su egoísmo e indiferencia frente a los más necesitados. Los pacifistas determinan científicamente a Yungay como centro del desastre y se dirigen hacia este lugar. El doctor Rang-el es también parte de la tripulación oficial. La nave auxiliar abandona la nave madre, en medio de comentarios sobre la propia autodestrucción humana. Recordemos que son los años de la guerra fría, en donde la posibilidad de un desastre nuclear a escala mundial era totalmente posible. La nave es vista como una estrella fugaz por los pobladores. Uno de ellos comenta que es signo de mal agüero (6 mayo). Al día siguiente hay un sol inusual. Marcela aparece en escena: es una joven lugareña que decide ir a tomar un baño en el río. Sor-el al verla en el río queda prendado de su belleza. Sor-el agrega que mientras los países pobres (como el Perú) luchan por subsistir, los países del Primer Mundo construyen armas mortíferas. Aquí se manifiesta el discurso pacifista, pero también una conciencia

de la condición periférica del país, que se encuentra al margen de las políticas del Primer Mundo. Marcela se dejará guiar por su nuevo amigo, quien le enseñará la historia de su mundo y su misión. En una pantalla, Sor-el (cuyo nombre remite a Jor-el, padre de Superman), le enseña la historia de su planeta llamado Bermómedas. En el pasado existieron también grandes potencias económicas enfrentadas mutuamente, al punto en que el planeta, luego de la guerra se convertiría en una bola de fuego, causando caos y destrucción. Los sobrevivientes se vieron en la necesidad de vivir bajo tierra, hasta que se disiparan las nubes radioactivas. Una nueva generación salió a la superficie. Era

un nuevo mundo y la esperanza renacía, pues tras el desastre de la guerra se formó una sola nación que luchó contra la pobreza y pregonó la paz que “El Supremo”, ordenara.

“El Supremo” sería el equivalente al Dios terrícola, nominado de diversos modos por distintas religiones. Para Sor-el, “El Supremo” es una suerte de dios panteísta pues además de estar en el cielo, en la tierra, en el aire, está en las flores. Sor-el le expresa su amor a Marcela y luego de ello se produce un encuentro amoroso entre ambos ocultado precisamente por la naturaleza como único testigo. En cierta medida esta acción erótica se contrapone al amor puro que motiva las acciones de personajes en historietas más conservadoras, cuya visión tradicional es la de superar los conflictos sociales por medio de un amor abstracto y de buen burgués, asexuado. Por el contrario, hay un cierto liberalismo sexual. Al retornar a casa, Marcela se ve enfrentada a sus padres: la madre está preocupada por su ausencia, pero el padre más opresivo no cree en la explicación de la demora. Le informa que Rosendo, su “prometido” (pues ambas familias han acordado el matrimonio) la estuvo buscando. Marcela llora de no poder decirles la verdad: la misión de Sor-el. El estereotipo de la mujer es el del sujeto controlado y ubicado en el espacio cerrado, que niega la aventura.

Monty Monterrey y su cómic

El posterior encuentro entre Rosendo y Marcela es melodramático: Rosendo amenaza a Marcela con matarla pues prefiere verla muerta antes que sea de otro. Marcela da por terminada la relación. Sin embargo, la voluntad de la mujer no es tomada en cuenta, pues Rosendo se despide del padre de Marcela diciendo que volverá pronto por ella (29 mayo). Tras ello empieza a llover, como un signo que adelanta los hechos. Tras cinco días de encierro, Marcela va en busca de Sor-el. Las citas amorosas se suceden, pero son descubiertas por Rosendo, quien piensa sólo en la venganza por la traición. Sor-el le comunica a Marcela que salvarán a la población así ello implique darle a conocer al mundo su existencia, anunciarán la evacuación por medio de un parlante superpotente.

Un diálogo entre el doctor Rang-el y el comandante Sor-el, anuncia que éste último piensa llevarse consigo a Marcela y establecerse en Bermómedas, pues quiere dejar de ser un trotamundos espacial (9 junio). Cuando detectan los primeros movimientos que darán paso a la catástrofe, Sor-el se apresta a poner en práctica el plan de salvación, pero es impedido por el propio doctor Rang-el, quien le dice que “El destino del hombre tiene que cumplirse” (19 junio). El doctor agrega que Sor-el tiene que morir, pues si no su futuro cambiaría. El capitán elimina al doctor y se pone del lado de Sor-el diciendo que “No soy partidario de recibir órdenes ciegamente sin entender razones” (22 junio). Esta alusión podría leerse como una crítica sutil al orden militar, rígido y vertical. Los extraterrestres se aprestan a iniciar el plan para evitar el desastre.

Sor-el se reúne con Marcela para salvarla, pero irrumpe Rosendo en la escena. Este toma la iniciativa y está a punto de lograr su “venganza”, cuando inicia el terremoto y cae al interior de la tierra cuando ésta se abre. Marcela y Sor-el apenas logran ponerse a salvo gracias a la nave. Mientras, el pueblo de Yungay es sorprendido y casi todos mueren. El narrador agrega que para estos seres era el fin del mundo (29 junio).

Tras el retorno a la nave madre y de regreso a su planeta de origen, Bermómedas (que significa “Nueva vida”) reciben el llamado del Superior, quien les revela la verdadera misión completándoles su propia historia: luego de las guerras y ante el temor a que se formara nuevamente en sus habitantes el carácter bélico, se borró de todo recuerdo del pasado de las mentes de los personajes al igual que en sus computadoras. Se revela que en el pasado ese planeta se llamaba Tierra. Sólo aquí se descubre que Sor-el y su tripulación vienen del futuro y fueron enviados al pasado, y a la Tierra como si fuera un nuevo planeta por pacificar, pero ese plan fracasa por el enamoramiento de Sor-el por Marcela. Una escena de horror se abre paso: Sor-el ve cómo su amada se desintegra

frente a sus ojos, al modo de “El caso del señor Valdemar” de Poe. El único modo de traerla a la vida es volviendo al pasado, pero, al tratar de cambiar el rumbo, una nube de meteoritos terminará por destruir a la nave y a toda su tripulación. El final de la narración plantea la situación de si el hombre hace su destino o si está determinado de antemano. Sor-el y su tripulación ignoraban que venían del futuro y por ello no podían cambiar ese episodio trágico en Yungay.

(Desmaterialización de Marcela)

Yungay 70
Esta historieta cuestiona en última instancia nuestro concepto de civilización (Ruiz Zapatero 286), al plantear que nuestro presente/futuro, lo que consideramos moderno y en perspectiva de progreso, es pasado para Sor-el, y por lo tanto en sentido metafórico “prehistórico”. Yungay 70 dialoga con el tópico del viaje en el tiempo de Wells. Pero, además de ello, se remarca el espacio peruano como subdesarrollado, periférico frente al primer mundo y que incluso somos víctimas de su armamentismo desmedido, pues plantea la relación entre las pruebas nucleares y el desastre en Yungay.14 Podemos concluir que la principal influencia en la historieta peruana de ciencia ficción es la industria norteamericana, expresada en productos como Flash Gordon, Tarzán y Superman, entre 1950 y 1980, en donde el héroe posee rasgos univalentes, poca densidad psicológica y es encarnación absoluta del bien frente al mal, encarnado generalmente en la figura de un tirano que pretende dominar el planeta. La influencia norteamericana fue posible por la difusión de sus productos en distintos medios de prensa limeños, además del impacto del cine. Es decir, esta producción está asociada a la cultura de masas. A nivel literario son claras las influencias de La máquina del tiempo y La guerra de los mundos de H. G. Wells (1866-1946), junto con Viaje a la luna y Viaje al centro de la tierra de Verne. En todas subyace el tópico de la invasión, que se vio reforzada por la denominada Guerra Fría. El futuro que representan estas historietas subyace la idea de la destrucción del planeta producto de la guerra atómica con el consiguiente retorno a un orden primitivo. Ese miedo real se reescribe en diversas situaciones. Se trata de una tensión entre la barbarie y la civilización, pero a nivel global, por ello son representaciones discursivas que recogen miedos reales de la sociedad y proyectan mundos distópicos.

14 En Zarkhan y Yungay 70, la mujer asume su rol estereotípico frágil, pura y sumisa; frente al hombre, con atributos como fuerza poder y virilidad. La inteligencia es más clara en Marcela, pues Selen de Zarkhan, cumple con la mujer bella, gobernante de la nación. En ambos casos vemos cómo lo social termina por imponerse. En Zarkhan la realidad es más brutal al punto que las tensiones entre el artista y su obra terminarán por anular y expulsar a este del circuito limeño, para emigrar a la industria mexicana, más sólida; por ello, el vuelco cómico de la serie en las dos últimas entregas, además de la ya señala interrelación entre arte y política. En Yungay 70, la realidad de la guerra fría es latente y a través de este juego temporal, podemos atisbar un futuro negativo para la humanidad. Un elemento más liga a ambas

historietas: ambos personajes carecen de los superpoderes típicos, se destacan en cambio, sobre todo por sus razonamientos, esquemático en Zarkhan y con perspectiva humanista en Sor-el. Como señalaba Gonzalo Ruiz Zapatero, respecto del tránsito de una historieta de ciencia ficción a otra de fantasía que explora el pasado, concluye señalando que parece “más fácil reinventar el pasado que modificar el futuro” (299).

Bibliografía

- Franco, Fernando. “Los dibujantes peruanos en la revista 7 Días del Perú y del Mundo. 11 oct. 2012. <http://blogs.peru21.pe/comics21/2012/10/los-dibujantes-peruanosen-la.html>

- Hall, James. Diccionario de temas y símbolos artísticos. Madrid: Alianza, 2003.

- Honores, Elton. “Entrevista a Rubén Osorio”. Inédito, 2013

- “Entrevista a Roberto Castro”. Inédito, 2010

- Isla Rocha, Martín. “Recordando a Jorge Bernuy”. Mundocomics. 24 oct. 2011. <http://mundocomics2011.blogspot.com/2011/10/recordando-al-dibujante-peruano.html> .

- Kakalios, James. La física de los superhéroes. Madrid: Ma non troppo, 2006.

- Ledgard, Melvin De Supercholo a Teodosio: historietas peruanas de los sesentas y setentas. Lima: ICPNA, 2004.

- Osorio, Rubén. “La cadena de oro”. Revista Última Hora. 1952.

- Ruiz Zapatero, Gonzalo. “Héroes de piedra en papel: la prehistoria en el cómic”.

- Complutum VIII (1997): 285-310.

- Sagástegui, Carla. La historieta peruana. Los primeros 80 años (1887-1967). Lima: ICPNA, 2003.

- Saravia Mendes, María Regina. El papel educativo de los comics infantiles. Tesis de Doctorado. Universitat Autónoma de Barcelona, 1992. Barcelona: Bellaterra, 1992.

- Salvo, Daniel. “José B. Adolph y la Edad de Oro de la ciencia ficción peruana”. Tinta Expresa Revista de Literatura IV (2010): 133-143.

viernes, 11 de septiembre de 2020

"CADENA DE ORO" DE RUBÉN "OSITO" OSORIO...SEMANA DE LA HISTORIETA (V)


Juan Rubén Osorio Blanco, "Osito" para los medios periodísticos y colegas, es un magistral dibujante de historietista nacido en Jauja (Junín) en 1931. Cursó sus estudios primarios en el Centro Escolar 501 y los secundarios en el Colegio San José.

Juan Santos, su Cadena de Oro y su creador Juan Osorio

Al culminar sus mismos viaja a Lima y se matricula en la Escuela Nacional de Bellas Artes, espacio donde conocería a quién sería desde ese momento su compañero, colega,  y socio: Hernán "Monky" Bartra Moscoso. 

Juan Rubén Osorio Blanco

En 1952 crearía su primer personaje: Juan Santos y su Cadena de Oro en el diario Última Hora, después de que Sampietri, el galán de barrio e inolvidable creación de Julio Fairlie, despidiese sarcásticamente a todos a los personajes de cómics extranjeros para el debut de personajes 100% peruanos. Su creación es considerada como el primer héroe peruano de historietas y se caracterizó por sus rasgos andinos, su fortaleza física y el uso de una cadena del metal precioso con la que combatía temerariamente a innumerables y peligrosos personajes siempre en búsqueda de justicia; esta historieta se publicó en el diario por más de cinco años.

Su creatividad que no conoce de límites, luego de “Ultima Hora”, ha rondado los principales diarios del Perú como “El Comercio”, “Expreso”, “Ojo”, “Extra”, “Onda” y “El Popular”. En su largo trajinar también deleitó con su arte en las revistas “Avanzada”, “Loquibambia”, "La Olla", El Trome” y “Manyute”.

Precisamente, en “Avanzada” sus ilustraciones tuvieron un rol pedagógico muy importante porque esta publicación era de carácter cultural, de entretenimientos y de orientación familiar y estaba dirigida por la Iglesia católica peruana, llegando a imprimir 25,000 ejemplares en su mejor época y era de uso obligatorio y recomendado en los colegios estatales, muchas generaciones fueron instruidas en base a estos cómics.

Merecida distinción en su natal Jauja en 2015

Otro personajes de su autoría son: “Loreto”, un machetero selvático; el “Padre La Fuente” que ilustraba a un misionero de la selva peruana, el “Capitán Clymer”, un patrullero espacial; “Tangama”, un héroe selvático; “Mario Espacio”, un astronauta aventurero y “El Trome” que era un personaje que tenia habilidad para realizar diversas cosas, todas estas sagas se publicaron en “Avanzada” y “El Trome”.

Dentro de sus celebrados personajes cómicos están el popular “Chepar” que ilustraba a un astronauta enamorado de una despampanante colega, también podemos mencionar a “Fulano” que era un personaje que representaba al ciudadano común y corriente, no menos recordado es “Sinforiano” que era el típico taxista criollo, pero las que destacaron con mayor luz fueron sus contorneadas, bellas y sensuales MAMACHITAS de Osito.

Para el diario Extra creó los personajes “Tropus”, un cavernario; “Puyita”, un caco criollo; “Barbino”, un personaje con enorme barba y “Mollejón” un niño inquieto y pícaro.

Además son de su creación “Amarroto” que salió a la luz en “Loquibambia” y por último “Antonio Machuca”, “Practicón” que se publicaron en el semanario “Manyute”.

En su faceta de periodista dirigió muchas publicaciones educativas y de entretenimiento: Escolar (Expreso), Estudiante (Ojo y Onda), Nuevo Estudiante (Editora OM SAC.), Divertilandia (Expreso y Onda), Ojito Ojito (Ojo) y Ondita (Onda).

Es creador de los siete crucigramas que salían durante la semana: Cruciescolar, Crucideporte, Crucipersonajes, Crucihogar, Tecnigrama, Cosmograma, que en su momento revolucionaron el género del entretenimiento, los mismos que fueron publicados por más de 30 años en “Expreso”, “Ojo” y “Onda”. Fue también Gerente de Estudios Osito Monky SRL, Editorial Osbar SRL y Editora OM SAC.

Una emocionante aventura de Juan Santos y su Cadena de Oro
para los amigos de MUNDOCOMICS









"Osito" en la tranquilidad de su hogar (julio de 2020)

Actualmente "Osito" radica en Jauja, hermosa ciudad del centro del Perú y está inmerso en diversos proyectos culturales y educativos.

jueves, 10 de septiembre de 2020

SAMPIETRI, EL CRIOLLO QUE LE DIO FAMA A FAIRLIE, SEMANA DE LA HISTORIETA PERUANA (IV)

SAMPIETRI es FAIRLIE FAIRLIE es SAMPIETRI: flacos, criollos, inquietos, enamoradores, graciosos y viviendo siempre la vida a plenitud. La vida les daría también mucha popularidad y muchos amigos cuando sus ocurrencias aparecían en sus "tiras" de Última Hora y por ello es justo y necesario conocer algunas de las vivencias, peripecias y vicisitudes de ambos hace ya 70  años...nada menos!

El humorismo es el otro lado de una lágrima. Julio Fairlie Silva, el creador de “Sampietri”, personaje de tiras cómicas que hizo época en el recordado diario ULTIMA HORA, sino hubiera sido por el asma que lo aquejó desde niño, el lápiz y la tinta no se hubieran convertido en los mejores juguetes de su infancia arequipeña, y no hubiera surgido su inolvidable personaje. El “Flaco” Fairlie, ayer a los 86 años de edad en punto, nos concedió esta breve entrevista en el hospital Rebagliatti, donde se encuentra internado en el piso 10 A, cama 1073.

Fairlie recibe a sus amigos Monky Bartra
y Fernán Salazar

La visita está abierta al cariño de 5 a 7 pm, hoy lunes cumple sus 87 picaros años, flaco y largo como un silbido de barrio, creo que nunca engordó, se muestra inquieto por salir de alta, pero tienen que hacerle una endoscopia y prepararlo para la operación. Fairlie se olvidó de jeringas y dextrosas cuando llegaron a visitarlo sus colegas Hernán Bartra, creador de “Boquellanta” y “Manyute” y, Juan Carlos Silva, el calichín creador de “Polvorito”. Luego de recordar a la gente de “Ultima Hora”¨, David Málaga que hacia “Serrucho”, Hugo Villasís “Zaka Pika”, el de los geniales titulares, Guido Monteverde, Francois Guzmán, Paco del Busto, Justo Linares, Roberto Salinas, Guido Vignolo, Miguel Humberto Aguirre y Guillermo Fowks, nos cuenta que Sampietri surgió en la prensa peruana el año 1951. El nombre venia a cuento porque era el vivo del barrio, que siempre estaba de zampón. “La particularidad es que siempre lo dibujaba de perfil, su sobrino “Puchito” si daba la cara. Tambien utilizó su eterno terno oscuro y la misma corbata. Nunca se casó “Sampietri” con qué iba a mantener a su esposa si nunca trabajó, pero tenía muchas enamoradas. El ahora famoso Alfredo le pasaba tinta a mis dibujos en el diario”, recuerda, antes de irse a su camita cansado pero alegre por las visitas. 

(FERNAN SALAZAR, Noviembre de 2008)

"El Tío Carlitos" -Carlos Sánchez Luna-Victoria-, es uno de los muchos amigos que a lo largo de toda su trayectoria tuvo Fairlie Silva, pero es uno de los pocos que se da un tiempo ahora para recordarlo como parte de los mejores momentos de su vida y compartirlo con nosotros. Recuerda como si fuera ayer sus labores en el desaparecido semanario "7 Días del Perú y el Mundo" de "La Prensa" y en "Ultima Hora" a mediados de los '60 y de las veces que tuvo que cubrir su puesto cuando este se iba de vacaciones. De las muchas veces que los sorprendía urgando en los talleres de impresión para buscar alguna placa metálica que le sirva de "trama" para sus dibujos. De las muchas veces que se prestaba un lapicero de algún periodista para dibujar ya que no acostumbraba portar sus materiales. Recuerda los amarillentos papeles que utilizaba para realizarlos y de la rapidez con la que dibujaba. Mucho ingenio, muchos recursos...

Original de un trabajo al tamaño de una página
realizado en un amarillento papel 
que se usaba para imprimir el periódico
y con plumón rojo que servía para corregir
los textos. Total improvisación del Fairlie.


"Algunas veces Ricardo Miranda se preocupaba cuando llegaba la hora de cierre del suplemento y Julio no entregaba su página", manifiesta Carlos. "Apenas lo veía llegar le preguntaba por ella". "No se me ocurre nada, hermano", le decía "El Flaco" a Ricardo, quién a su vez lo invitaba a pasar a su oficina para -juntos los tres- ir "sacando" algunos chistes de nuestro repertorio o mejorar otros. "Al final, Fairlie le daba el toque preciso y los chistes eran un verdadero vacilón", termina acotando "El Tío Carlitos". Mucha amistad. Mucha camaradería. Mucha Bohemía. Muchos recuerdos...
Precisamente, a petición de Carlitos, el reconocido periodista Ricardo Miranda Tarrillo -ex editor de "7 Días del Perú y el Mundo"- hoy radicado en Canadá, ha querido sumarse a tan emotiva recordación con una pequeña semblanza de quien en vida fue no solo su compañero de trabajo y un gran amigo, sino también una de las personas que más recordaba con nostalgia nuestro querido Fairlie en Punta Negra.

Querido Carlitos:
No he querido perder más tiempo en escribir la semblanza que me pides y aquí va. Son recuerdos de momentos que, de algún modo, hicieron posible la llegada de Fairlie a Lima y su trabajo en varios diarios y revistas a mi cargo. Un abrazo
Ricardo Miranda

El "flaco" Fairlie ha muerto. Pero deja recuerdos que no olvidaremos quienes lo conocimos personalmente y aquellos que disfrutaron -de- sus dibujos en las numerosas publicaciones de la prensa nacional. Hombre sencillo y noble, enemigo del tumulto y el figuretirmo, al partir deja solamente amigos que lo recordaremos siempre, con el mejor de nuestros afectos.

“Tuve la suerte de participar en algunos capítulos fundamentales de la vida de Julio, poco conocidos porque no tuvimos ocasión de contarlos. Ahora, cuando su biografía reclama todas las referencias posible, compartiremos estos hechos que marcaron sin duda, el ingreso del "Flaco" a la gran historia de la caricatura y del periodismo nacional.

El diario "La Tribuna" se editaba desde 1945, en oficinas colindantes con el Club de la Unión, frente a la Plaza San Martín. Es decir, el diario aprista vecino de la mejor expresión de la oligarquía peruana. El notable líder Manuel Seoane dirigía el diario en el que el dibujante Carlos Roose Silva, vale decir Crose, dibujaba la tira "Pachochín", personaje de ojos caidos y sombrero de ala levantada, sugerido por Seoane como caricatura del entonces Presidente de la República José Luis Bustamante y Rivero.
En Julio de 1947, Seoane encargó a su jefe de redacción Humberto Silva Solis, la organización de un plantel de dibujantes para editar la que sería revista "Pachochín". Yo había salido recién del Colegio Guadalpe y me entusiasmé con el aviso publicado en "La Tribuna", convocando a dibujantes peruanos con tal fin. Como me gustaba el dibujo, llené una cartulina con apuntes, pero también agregué carillas con entrevistas a personajes visibles, a cargo de "Pachochín".
A la semana siguiente, en la relación de los convocados por Silva Solís, aparecía mi nombre y apellido. Aquello me produjo una emoción extraordinaria pues estuve desde muy temprano en las oficinas frente a Radio Central y muy cerca de "La Tribuna", listo para asistir a la reunión. Silva Solis nos dijo que produciríamos una revista infantil titulada "Pachochín" y que los argumentos serían revisados por este servidor, nombrado en el acto Jefe de Redacción. Humberto me diría después que mis dibujos no eran muy buenos, en cambios mis reportajes si,
Durante los meses siguientes, el plantel integrado por Cano RomeroRicardo FujitaCésar CabrejosRolando CisnerosNayo Borja y Jorge Salazar, empezamos a producir cinco «Números Cero» para someterlos a la aprobación de Manuel Seone.
Por esos días, llegó a mi mesa un sobre procedente de Arequipa, envíado por un tal Julio Fairlie, con dibujos y caricaturas que me impresionaron favorablemente. Se los mostré a Silva Solís y me dijo que si estaba de acuerdo, debía enviarle un pasaje por la Compañía de Aviación  Faucett para su viaje de inmediato. Aquí le conseguiríamos una pensión y le daríamos un adelanto de sueldo para sus gastos. "El Flaco" fue recibido en el aeropuerto y de allí a la redacción de "Pachochin" donde de inmediato, me pidió material para trabajar.
Ocurrió que a la semana siguiente, en aquel mes de octubre de 1947, el General Odría comandó el golpe de estado que puso a los apristas fuera de la ley y por cierto, cerró "La Tribuna". También cerraron las oficinas de "Pachochin" y quedamos en la calle. Fue entonces que durante una de las frecuentes reuniones en el "Bar Zela" de la Plaza San Martín, le recomendé a Alfonso Tealdo a ese flaco dibujante arequipeño. Después de ver sus trabajos lo contrató de inmediato, Fairlie dibujaba tiras y caricaturas y la pasaba bien, vale decir, sin apremios.
Al año siguiente, Carlos Roose, dibujante de "Pachochin" y mi gran amigo, me invitó a formar parte del directorio de la revista humorística "Patita". Cité a los dibujantes de "Pachochin" y con ellos emprendimos esta aventura editorial. Al poco tiempo editamos la revista infantil "Canillita" dirigida por Cano Romero. Algunos años después, Raúl Villarán al frente del naciente vespertino "Última Hora", convocó a dibujantes entre los que estaba Julio Fairlie. Allí se inicia la etapa más importante en la vida profesional del "Flaco" porque “nacería” su personaje "Sampietri" quién está en la historia de la historieta peruana.
Yo trabajaba en "La Prensa" desde 1951 y fue durante una reunión de trabajo con don Pedro Beltran y Alfonso Grados, que sugerí el nombre de Fairlie para dibujar la caricatura de la página editorial y fue aceptado. Años después, en 1960 cuando don Pedro aceptó mi proyecto para editar el Dominical "7 Días del Perú y el Mundo". no tardaría mucho en encomendarle a Fairlie la gran caricatura a página completa, con los sucesos más importantes de la semana. Fue otro de sus éxitos.
Al cabo de algunos años, el "Flaco" seguiría en "Última Hora" hasta el final en tanto yo cambiaba de rumbo, por otros diarios y revistas de la capital. Dejamos de vernos y antes de viajar a Montreal, me contaron que Fairlie estaba viviendo en un chalecito de Punta Negra.

Allí falleció este "Flaco" genial, gran colega y mejor amigo.

            Ricardo Miranda Tarrillo
            Montreal (Chambly) Abril 2012

N.R. Julio Fairlie Silva falleció en Lima el 24 de abril de 2012












MAÑANA: CADENA DE ORO DE JUAN "OSITO" OSORIO

miércoles, 9 de septiembre de 2020

"BOQUELLANTA", EL PRIMER "HIJO" DE HERNÁN BARTRA, SEMANA DE LA HISTORIETA PERUANA (III)

La historia dice que Hernán Bartra Moscoso llegó a Lima de su natal Iquitos a inicios de 1950 y desde muy jovencito tenia afición por el dibujo, es por ello que se inscribe en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en pleno centro de la capital, y es allí donde conoce a otro muchacho con las mismas inquietudes: Juan Osorio Blanco.
HERNÁN "MONKY" BARTRA

Un par de años después se presente a un concurso de tiras cómicas del diario Última Hora y es allí donde nacería BOQUELLANTA, un pequeño morenito y su familia, cuyas aventuras se desarrollan en algún lugar de Barrios Altos, en Lima, contando para ello con el apoyo de muchas cartulinas Canson importadas de Francia, estilográfos o Rotrings de tinta (Made in Germany) y mucha tinta china (irónicamente de fabricación alemana)

A los pocas semanas de estar publicando en Última Hora, Hernán y Osorio son convocados por Moseñor Durand Flores para la creación de AVANZADA, una revista financiada por la Conferencia Episcopal Peruana para ser distribuida en los diversos colegios parroquiales de la capital, la misma que sería una de las publicaciones más prolongadas (15 años, nada menos), de mayor aceptación y recordación por los jóvenes y adultos debido a la gran cantidad de personajes creados por ambos y a sus amenas y emocionantes aventuras, muchas de ellas ocurridas en suelo peruano.

AVANZADA es y será, sin duda, la mejor revista de historietas MADE IN PERU de todos los tiempos, gracias al invalorable aporte de estos dos grandes del dibujo peruano quienes desde mediados de los 60 serían más conocidos como OSITO y MONKY, debido a la creación de sus Estudios para la producción masiva de historietas, crucigramas, suplementos educativos, láminas escolares, entretenimientos familiares, amenidades para niños y albunes de colección para diversos diarios Nacionales.

La cuadra 7 de la Av. Arica en Breña sería no solo el bastión de los Estudios OSITO-MONKY sino que se convertiría también -sin proponérselo ambos- en una especie de escuela y/o academia para los muchos dibujantes que tuvieron la fortuna de laborar al lado de estos grandes maestros. 

Bartra y Osorio premiados, enero de 1987

A fines de 1983 tuvimos la fortuna de visitar sus oficinas un par de veces gracias a José Málaga, talentoso dibujante que colaboraba permanentemente con ellos. Irrepetible y muy agradable la emoción que nos embargaba por aquellos años, sobre todo siendo adolescente y un ya confeso admirador, seguidor y coleccionista de toda la obra de Osorio y Bartra. Málaga toca el ruidoso timbre y observamos que desde el tercer piso asoma una secretaria, la misma que reconoce a José y le dice que "en un momento bajará alguien para abrirnos la puerta". Escuchamos el fuerte ruido de la chapa al abrir y nuestra emoción sigue en ascenso. Un tipo de gran estatura nos pasa la voz con algo de indiferencia y dice que ingresemos. Se trataba de Gilberto Ampuero, dibujante novel con quién algunos años después haríamos amistad y trabajaríamos en el 646 del Jr. Ica, redacción de los diarios Expreso y Extra.

Apenas ingresamos nos encontramos con la enorme oficina principal que tenía bastante iluminación natural gracias a las ventanas de gran dimensión. Algunos bocetaban pequeños dibujos para los crucigramas con el apoyo de enormes libros ilustrados que utilizaban como referencia; otros hacían grandes dibujos para las ediciones del suplemento ESCOLAR. Un señor delineaba los artes y colocaba letras en los mismos. Seguíamos extasiados mirando la gran cantidad de estantes y su enorme colección de libros y cómics extranjeros cuando la secretaria nos pide pasar a la oficina de los creadores. Sentado en el escritorio principal vimos primero a Juan Osorio, quien parecía estar siempre molesto pero luego comprobaríamos que era una persona de pocas palabras y bastante serio, sobre todo cuando estaba laborando, tal como lo encontramos esa mañana. La Otra cara de la moneda fue Hernán Bartra, quien desde el primer saludo se mostraba sonriente y muy conversador. La confianza con Monky se afianzó bastante rápido y entre broma y broma nos contaba algunas de sus experiencias en su carrera de dibujante y su método para la creación de sus innumerables personajes. Su admiración por la belleza femenina, sobre todo por sus "charapitas". Cada página de sus historietas era una verdadera obra de arte así como sus tiras preparadas para los diarios limeños, todos dibujados en grandes formatos.

MANYUTE fue sin lugar a dudas su más querido y recordado personaje, el mismo que le daba muchas satisfacciones sobre todo porque a decir del propio Hernán le "permitía dar rienda suelta a sus sueños más carnales y escapar de la rutina diaria". Nos sorprendió y agradó sobre todo algunos chistes ilustrados de MANYUTE 100% eróticos y trabajados con su magistral estilo, los mismos que eran "solo para adultos", tal como nos lo repetía a cada momento el siempre sonriente MONKY. Dudo mucho que esos trabajos vean algún día la luz.

Agradable e imborrable encuentro con dos de los más grandes maestros del dibujo en el Perú.

¡GRACIAS "OSITO", GRACIAS "MONKY"!


Tiras publicadas en Última Hora entre 1955 y 1956






Bartra y su querido BOQUELLANTA, en versión los años 90 para los diarios OJO y ONDA


MAÑANA: JULIO FAIRLIE Y SU ENGREIDO "SAMPIETRI"

lunes, 7 de septiembre de 2020

"SERRUCHO" Y SU "PADRE" DAVID MÁLAGA - SEMANA DE LA HISTORIETA PERUANA (II)

La naciente y cada vez más inevitable migración provinciana hacia Lima y la consiguiente aparición del "cholo criollo" en las recién formadas barridas limeñas -a fines de la década del 40 del siglo anterior- fue la mayor fuente de inspiración para el dibujante David Málaga Castilla, quien hizo de "Serrucho" un digno representante de esa nueva y cada vez más  numerosa población capitalina.

Última Hora salió a circulación en Lima hace 70 años y la prensa escrita en el Perú ya no sería la misma gracias al profesionalismo y la extraordinaria visión de sus integrantes, muchos de los cuales nos acompañan aún para alegría de sus familiares y de los que añoramos su enorme talento. Quien mejor que Justo Linares Chumpitaz, destacado periodista peruano y entusiasta integrante de ÚLTIMA HORA desde sus inicios, para contarnos y deleitarnos con algunas de las miles de vivencias, experiencias, ocurrencias y anécdotas que forman parte no solo de tan entrañable diario sino también, y con merecida justicia, de la historia de la prensa peruana.

David y su "Serrucho"

1952: La llegada de un serrucho a Lima

La tira cómica de David Málaga que le puso un matiz autóctono
a Última Hora

Por Justo Linares Chumpitaz

Raúl Villarán, el periodista que transformó ÚLTIMA HORA de simple compendio de noticias en un simpático vehículo de información, opinión y entretenimiento, dio fe de su afán revolucionario cuando el sábado 13 de setiembre de 1952 puso en las páginas del querido vespertino seis nuevas "tiras cómicas” para acompañar al genial personaje, Sampietri, el cual apareció el 9 de diciembre de 1950. 

Los nuevos “cartones” fueron “Yasar del Amazonas”, dibujada por Vera Castillo, “Cántate Algo” por Jorge Salazar, “Boquellanta” por Hernán Bartra, “Chabuca” por Luis Baltazar País de la Oliva y “Cadena de Oro” de Rubén Osorio.

Se trató de un hecho inédito en el periodismo peruano, acostumbrado desde siempre a la publicación de “cartones” producidos en los Estados Unidos, cuyo valor era una bicoca porque su distribución era mundial. En su primera edición del 13 de enero de 1950, ÚLTIMA HORA publicó “V-2 Lester”, historieta norteamericana que relataba las aventuras “de un agente de contraespionaje británico que actúa en la isla caribeña de Grenaica”.

Días después, el 17 de enero ÚLTIMA HORA publica el “cartón” argentino “Grapini”, el cual trata acerca de “un policía que ama la mulita de pisco”. Aparece en la página 8.

Villarán dispuso que “Serrucho” uno de los personajes “de cartón” más singulares y de raíces verdaderamente sociológicas, apareciera en la primera edición dominical del periódico, el 14 de setiembre de 1952.

¿A qué se debió el nombre de “Serrucho”? Así se le llamaba en lenguaje de “replana”, “jerga” o “jeringa” a todo poblador serrano que llegaba a residir a Lima. “Mi dibujo -dice hoy, el autor, David Málaga, casi 65 años después de la aparición del simpático serranito- tuvo la virtud precisamente de resaltar la valentía de los pobladores andinos de abrirse paso en un medio como el costeño, hostil entonces a la gente del ande”.

En efecto, “Serrucho” siempre aparecía sonriente, sabiéndose ganador de la lucha diaria por triunfar en la vida. Nunca recurría a las malas artes y a pesar de enfrentarse al ánimo burlón del criollo, sobresalía su simpleza empleando la sabiduría andina. Eso lo hacía chamuscando el castellano, sin esconder sus costumbres para vestir poncho, pantalonetas “pasa río” y chullo. Calzaba las clásicas ojotas.

EL FENÓMENO MIGRATORIO

El “Serrucho” de Málaga, entonces un muchacho de barrio, visitador médico, apareció en la escena periodística cuando en Lima se debatía a gritos la enorme migración de pobladores de la Sierra hacia la capital de la República.

Precisamente, en octubre de 1952, es decir un par de semanas después de la aparición de “Serrucho”, el senador por Junín, Manuel Faura Bedoya, presentó en su cámara un proyecto de ley que conmocionó a la opinión pública. Pretendía prohibir la llegada a la capital de los provincianos. “La Prensa” tituló dicha iniciativa de ley, así: “Senador Faura Pide Prohibir Llegada de Serranos”.

El proyecto causó tremenda indignación por sus alcances racistas, discriminatorios y humillantes. El autor, senador Faura, era natural de Tarma, familiar directo del entonces presidente de la República, general Manuel A. Odría, también de Tarma, a quien sus enemigos políticos llamaban, con ánimo zahiriente Manuel “Apolinario” cuando en realidad su segundo nombre era Arturo.

Por supuesto que días más tarde, el 22 de octubre, el senador Faura retiró el malhadado proyecto. Tiempo después, sus enemigos políticos descubrieron que la casi totalidad de familiares del parlamentario habían trasladado su lugar de residencia a Lima, dejando definitivamente la natal Tarma. Se trató de una ejemplar familia de prominente figuración en diversos órdenes de la vida peruana.

EL ENCANTADOR “SERRUCHO”

El genial creador de “Serrucho” recuerda que a mediados de 1952, apareció en las columnas de Última Hora la convocatoria a dibujantes que quisieran emplearse en el periódico para ejercitar el arte del dibujo.

“Fue enorme la respuesta -cuenta David- Se presentaron más de quinientos candidatos. Nadie pensó que pudiera haber tantos postulantes. Villarán reunió a la gente en grupos de cincuenta personas a quienes pidió que dibujaran personajes de “tiras”. Quedamos diez finalistas quienes tuvimos una exigente capacitación en una escuelita que dirigía Alfonso Merino Reyna”.

Agrega que su personaje gustó inmediatamente después que lo presentó como proyecto. De primera intención, Merino Reyna aprobó la idea central, pero exigió que “el serranito” no fuera objeto de maltrato racial.

“Entonces, todo quedó conforme. Villarán que casi nunca sonreía y lejos de pedir, ordenaba, sin más ni más, me dijo que dibujara una historieta en cuatro cuadros, sin diálogos. Yo creo que ante tal orden, otro hubiera dicho “¡imposible!”. Para mí fue un reto. Se me ocurrió narrar como llegó el cholito desde los inmensos cerros hasta la gigantesca ciudad… Llené los cuatro cuadros dándole a mi personaje un carácter heroico, de venir a Lima sin un centavo, a pie. Quise que se comprendiera que para él era un sueño llegar a Lima, para conquistarla, pues lo dibujé soñando en todo el trayecto. Fue todo un acierto porque Serrucho pegó inmediatamente, como hazaña de soñador. ¡Fue un gol!”.

“SERRUCHO MÁLAGA, MODELO 2017”

David Málaga Castilla

David fue siempre un dibujante caballeroso, cumplido, trabajador, amiguero y leal. Eso le dio un rédito especial. Como tal, nunca faltó a las reuniones anuales que rememoran el nacimiento de UH. Pero este 2017 es muy difícil que cumpla “su sueño” pues su salud se ha visto comprometida desde hace unos meses.

El pasado 21 de diciembre (de 2016) cumplió 86 años. Su fecha natal la pasó guardando cama, igual que ahora, por prescripción médica. Pero, al igual que los últimos veinte años, la reunión de “la gallada” del periódico luce el distintivo de su dibujo. Este año, sin embargo, reemplazó la mesa de dibujo por su cama mullida.

Las circunstancias de salud le han quitaron a David Málaga las comodidades para dibujar un saludo a sus patas; pero ese contraste jamás le ha serruchado el espíritu que coincide con su genial creación. 

¡Eternas gracias, Serrucho Málaga!

Málaga y su SERRUCHO saludando a los patas que lo recuerdan...









MAÑANA: BOQUELLANTA, DE HERNÁN "MONKY" BARTRA